Para garantizar un entorno de juego seguro y legal, todos los operadores están obligados a verificar la identidad y edad de sus usuarios antes de procesar cualquier movimiento de fondos. Este proceso, conocido como KYC (Know Your Customer), es fundamental para prevenir la creación de cuentas fraudulentas, evitar el acceso de menores de edad y proteger los retiros de los propios jugadores.
Generalmente, se solicitan documentos en las siguientes categorías: una identificación oficial con fotografía emitida por el gobierno, un comprobante de domicilio reciente y una prueba de titularidad del método de pago utilizado. Para una verificación rápida, asegúrate de tomar fotografías claras, sin reflejos, donde todas las esquinas del documento sean visibles y el texto sea legible.